Bienvenidos a la web 3

Aunque para muchos este término todavía puede sonar desconocido, la web 3 es una tendencia creciente que involucra diferentes aristas. Tal vez hayan escuchado de los NFTs, las DAO o las criptomonedas. La web 3 se trata de todo eso (y algo más también).

Para entender qué es la web 3 primero tenemos que repasar un poco la historia de internet desde sus comienzos:

La Web 1.0, creada por Tim Berners Lee allá por 1989, fue concebida como una interconexión de sistemas y protocolos. A través de la red las computadoras se podían conectar con servidores y otros usuarios en diferentes lugares del mundo, y eso era una gran novedad para la época. Se trataba de una red de computadoras vinculadas a través de un protocolo específico en donde uno podía, desde una computadora, acceder a un servidor y poder leer una copia de los archivos alojados en este. Podemos decir que este paradigma de interconexión existió hasta fines de los 90 para luego dar paso a una nueva web.

La web 2.0 es la web de las redes sociales. En esta era vivimos un boom de plataformas que nos dieron un acceso democratizado a la información y también la capacidad de intercambiar información de una forma mucho más dinámica.
Si en la web 1.0 uno podía acceder a información, en la web 2.0 los usuarios se convirtieron en productores (prosumers) de esa información creando portales y redes con miles de usuarios activos. Es la era de las comunidades, la era de Wikipedia, Facebook y Youtube, entre otros. 

Algunos gurúes de internet afirman que estamos presenciando el fin de esta era y que vamos hacia una nueva idea de internet. Pero, ¿de qué se trata todo esto?


La web 3.0 es entendida como la tercera generación de internet en donde prevalece la descentralización. ¿Qué quiere decir esto? A diferencia de sus antecesores, los usuarios están conectados sin depender de servidores ni de bases de datos. Es una nueva web centrada en la experiencia del usuario, en la seguridad y en una mejor conexión. Pero vamos un poco más al detalle.

Esta nueva Internet está basada en contratos inteligentes que se validan y escriben entre usuarios permanentemente. Una vez que se hace una transacción entre usuarios, ese acuerdo se firma en un bloque y una vez que ese bloque fue validado nadie ni nada puede modificarlo. A su vez, un próximo bloque se firmará sobre las bases del anterior, validando la transacción y agregando un eslabón más a esta cadena de bloques inviolables que sucesivamente va creando la famosa blockchain. Las blockchain son descentralizadas. A diferencia de la era anterior de internet, no necesita de un servidor principal, sino de muchos “mineros“*.

¿Por qué la blockchain está cambiando la usabilidad de internet?

Una web sin intermediarios


Gracias a la velocidad y eficiencia de la blockchain y por sobre todo, a la inmutabilidad de las cadenas, se van a eliminar los usuarios intermediarios y los grandes monopolios.  Esta nueva manera de concebir las operaciones también trae consigo un sinfín de oportunidades de negocio.

Esta nueva era de internet seduce a sus usuarios por su filosofía y sus atributos principales que resultan especialmente atractivos para los nativos digitales (nacidos después de 1990). 

Dentro de los aspectos principales podemos encontrar:

1- Anti-monopolio: En la web 3.0 no se necesitan grandes intermediarios para conectarse. No necesitamos a Facebook ni a Google que controlen los accesos ni tengan propiedad sobre nuestros datos. En cambio, las blockchain como Ethereum, Binance y EOS nos proveerán seguridad y privacidad en vez de control.

2- Propiedad de datos: Con la Web 3.0, los usuarios finales tendrán la propiedad completa de sus datos. Los datos que se transfieren a través de la red serán completamente encriptados.

3- Web semántica: Información mejor definida por metadatos. Migramos de un sistema en donde abunda la cantidad de datos a uno en donde podremos encontrar datos de mayor calidad. ¿Cómo se logra esto? La web semántica se encarga de definir el significado de las palabras y facilitar que los contenidos web puedan ser portadores de un significado adicional que va más allá del propio significado textual de dicho contenido. Es un sistema más complejo que se basará en datos altamente estructurados para priorizar la mejora cualitativa en la navegación de los usuarios.

Una introducción al metaverso

Podemos pensar el metaverso como una realidad paralela que nace inspirada gracias a la delgada línea que hoy divide lo digital y lo real. El metaverso es una analogía del mundo real pero en un entorno digital donde las personas pueden interactuar a través de personajes pero con la diferencia principal de que no cuentan con las limitaciones del mundo real.

El metaverso no es una empresa, sino la próxima evolución de Internet, donde todos podremos construir, consumir y poseer. 


Los juegos on-line son un jugador clave para el origen del metaverso. Nuevas experiencias lúdicas nos permiten entretenernos y también ganar dinero. Y sin dudas, que a medida de que la adopción de esta nueva manera de ganar dinero se populariza, el metaverso cobra mayor notoriedad.

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